Queridos amigos y amigas,

Con gran dolor os comunicamos la triste noticia del fallecimiento de nuestro amigo y compañero Carlos Slepoy, uno de los máximos exponentes nacionales e internacionales en la lucha por la defensa de los derechos humanos.

Toda su vida fue una infatigable pugna contra las injusticias y por la dignidad de las personas, enfrentándose a toda forma de impunidad y vulneración de derechos.

Su generosidad, tenacidad y fuerza incombustible han sido y serán un ejemplo para quienes compartimos sus principios y aspiraciones, por la cercanía, empatía, solidaridad y disponibilidad con que se entregaba a las causas justas, que él nunca dio por perdidas, los desposeídos, los ignorados, quienes en cualquier lugar fueran víctimas de la arbitrariedad, el abuso, el despojo de sus derechos y los atropellos por parte de los poderosos.

Su lucidez política, alejada de cualquier sectarismo, unida a su capacidad profesional y de trabajo, nos ayudaron muchas veces a encontrar la mejor vía para impulsar los derechos.

En un día doloroso como hoy hemos de reconfortarnos con el recuerdo de su huella indeleble, en particular su ánimo inquebrantable pese a las circunstancias tan difíciles de su vida; el recuerdo de la alegría y el coraje que nos infundía siempre su presencia.

Carlos permanecerá con nosotros para siempre, una personalidad única como la suya formará ya siempre parte de nuestras vidas, nos ha hecho mejores y nos seguirá insuflando fuerza y determinación, seguirá siendo una fuente permanente de inspiración.

Gracias, Carlos, por todo lo que nos has dado a cada uno de nosotros y nosotras, y por habernos permitido compartir un poco de tu vida.